Pensamientos rumiantes

Pensamientos recurrentes, pensamientos en bucle como en una Noria.

¿Te la pasas dándole vueltas y más vueltas a los mismos pensamientos y preocupaciones una y otra vez como si de una noria se tratara?

Pues este desagradable e incansable proceso tiene un nombre, se le denomina, rumiar, sí, como el masticar de las vacas o las llamas para procesar los alimentos, pero tu lo haces con el cerebro y no tiene ninguna buena finalidad. Digo que no tienen una buena finalidad porque estos aparecen, se instalan en tu mente y les empiezas a dar vueltas de un lado para el otro, durante horas y horas sin ninguna finalidad realmente reflexiva, y lo peor de todo, te atrapan y se hace imposible pararlos.

Estos tipos de pensamientos tan recurrentes nos agotan a nivel mental y físico, nos generan angustia e inquietud y nos generan una visión de túnel, es decir, nos ofusca y solo nos deja ver una pequeña parte de la realidad, perdemos la perspectiva y únicamente podemos ver eso que nos angustia perdiendo gran capacidad para encontrar soluciones.

Por suerte, estos pensamientos rumiantes se pueden cortar mediante aprendizaje, predisposición y mucha persistencia. 

Algunas técnicas que te pueden servir son:

  1. Empieza a practicar Mindfulness. Empieza por un par de minutos al día para concentrarte en tu respiración dejando pasar los pensamientos de largo. Ves aumentando el tiempo poco a poco.
  2. Marcarte un tiempo limitado para pensar en ello. Con esto ejercemos autocontrol. Programa 5 minutos al día para darle rienda suelta a estos pensamientos, cuando acabe el tiempo plantéate si te ha ayudado a avanzar o si te ha hecho sentir mejor. Si la respuesta es que no empieza otra actividad para frenar ese bucle.
  3. Empezar actividades incompatibles con estos incansables pensamientos. Algo que te guste y personalmente te sirva, puede ser hacer algún tipo de deporte, salir con amigos…
  4. Escribir esos pensamientos. La escritura es muy valiosa para sacar todos esos pensamientos. Escríbelo todo, sin secretos ni omisiones. Escribe aquello que piensas, aquello que te hacen sentir esos pensamientos y qué haces. Tras escribirlo todo, trata de empezar otra actividad y dejar esos pensamientos en la libreta. Al cabo de unos días vuelve a leerlo, es muy posible que observes aquellos pensamientos con otra perspectiva.
  5. Sal a caminar a paso ligero y escucha música. Respira conscientemente y de forma correcta, .es decir, inhala por la nariz y exhala con la boca. Esto te ayudará a relajar tu cuerpo y tu mente. A demás, todo esto te ayudará a liberar endorfinas, las cuales producen sensación de bienestar.
  6. Háblalo con personas de confianza, pero que no se convierta en monotema.
  7. Acude a un/a psicólogo/a.

Como siempre, esto es solo un resumen con algunas herramientas que puedes aplicar de forma complementaria. Lo mejor es acudir a terapia para encontrar la raíz de tus inquietudes, trabajar en ti y consolidar un estilo de vida más saludable para ti.

Cualquier duda, estoy aquí.

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