La asertividad, una gran aliada.

La asertividad, una gran aliada.

¿Alguna vez te han pedido un favor que no querías llevar a cabo, pero has acabado haciéndolo por no decir que no?

¿Alguien te ha tratado mal a ti o a alguien delante tuyo y no has sido capaz de decir nada?

¿Se te han colado en la cola del super, te ha molestado pero te has callado?

O puede ser todo lo contrario, puede que te hayas encontrado en alguna situación de las anteriores y hayas expresado tus emociones de una forma no muy acertada, generando más problemas.

Aquí te he mostrado dos estilos comunicativos; la pasividad y la agresividad, pero existe un tercero, la asertividad.

La asertividad es la capacidad de poner límites, de expresar tus emociones, necesidades y derechos de forma honesta sin caer en la pasividad o la agresividad, respetando a su vez, a los demás. Este estilo comunicativo sirve para preservar el autocuidado y el respeto a uno mismo.

Esta capacidad no es innata, es un comportamiento que se puede mejorar y que te puede ser muy útil en innumerables situaciones.

¿En qué momentos me puede ser útil ser asertiva/o?

Como iba diciendo, la asertividad es un estilo comunicativo muy valioso para exponer tu punto de vista, emociones y necesidades de forma respetuosa pero sobretodo, mostrando respeto y amor por ti misma/o.

La finalidad de la comunicación asertiva es que ambas partes «ganen», es decir, es una forma de actuar en la cual no se pretende estar por encima o por debajo de los derechos o necesidades del otro, sino que la intención es que, ambas partes se sientan respetadas y entendidas. En definitiva, se actúa en base al respeto a uno mismo y a las demás personas.

Algunos momentos en los que te será útil:

  1. Cuando quieres declinar una propuesta o favor sin que las otras personas se sientan heridas.
  2. Para expresar desacuerdo, una opinión distinta o una queja sin dañar al otro.
  3. Pedir un favor o hacer una petición sin sentir que te están perdonando la vida por ello.
  4. Para encaminar de una forma más sana una discusión.
  5. Cuando es preciso debatir sobre algún tema polémico.
  6. Expresar incomodidad.
  7. Cuando te encuentras ante una injusticia.

Estos son algunos ejemplos de situaciones en los que la asertividad puede ser una aliada para gestionar la situación de una forma sana y respetuosa.

Vale, ¿Pero como me expreso de forma asertiva?

Bien, te voy a explicar algunas pautas de comunicación asertiva en un par de situaciones distintas:

Ante una situación en la que no estés a gusto y quieras expresar tus necesidades puedes empezar diciendo:

  • «Cuando pasa…»
  • «Yo me siento…»
  • «Por eso me comporto haciendo…»
  • «Y preferiría que…»

Cuando quieras declinar una propuesta o cita:

  • Gracias por invitarme a esta cena, pero en esta ocasión no me es posible asistir ya que tengo otros planes.
  • Hoy no podría acudir, pero mañana al mediodía podría ir.
  • Me encantaría ir, pero lamentablemente tengo que estudiar, ¿nos vemos en otra ocasión?

Estos son solo algunos ejemplos muy específicos de respuestas asertivas, si te interesa y te gustaría ampliar un poco más tus habilidades en este sentido te recomiendo los siguientes libros.

Algunos libros que recomiendo sobre asertividad:

*Lee mientras proteges al medio ambiente, el libro electrónico es una buena alternativa.

Recuerda:

Un post o la lectura de algunos libros sobre asertividad son un buen complemento para seguir desarrollando tus habilidades comunicativas pero si sientes mucha dificultad y angustia en el momento de poner límites, exponer tu punto de vista o expresar tus emociones, no dudes en preguntarme, una buena terapia psicológica te puede ofrecer herramientas mucho más elaboradas y específicas para ti.

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